lunes, 26 de abril de 2010

A 8 años del 11A: Carlos Molina Tamayo se confiesa.



A 8 años del 11A: Carlos Molina Tamayo se confiesa.
* Diputados chavistas mandaron emisarios a Miraflores para apoyar nombramiento de Pedro Carmona Estanga * El Gobierno manipuló imágenes para venderme ante los venezolanos como un cobarde. No orquesté ningún golpe de Estado * Generales y almirantes chavistas pidieron cargos al Gobierno provisional * El almirante Quevedo pretendía que lo nombraran Comandante General de la Armada. * Casa Militar le rindió honores militares a Carmona nada más llegar *El testimonio del contralmirante Carlos Molina Tamayo

“Han pasado 8 años del glorioso sacrificio de la sociedad civil venezolana, lamentablemente se está destruyendo a Venezuela a la manera que la destruye Chávez… nos quedará mucho que reconstruir, en especial la unión de todos los venezolanos”. 
“Motivado a mi pronunciamiento el 18 de febrero de 2002 exigiendo la renuncia del teniente coronel Chávez a la Presidencia de la República Bolivariana de Venezuela, luego de haber sido dado de baja ilegalmente por el Gobierno, me dediqué a apoyar a la sociedad civil en su lucha democrática en contra del gobierno más nefasto de la historia republicana venezolana”. 
“Durante los días previos a los acontecimientos del 11 de abril 2002 me reuní con sectores y gremios varios de la sociedad a fin de darles ánimo y apoyo en la saga por la democracia venezolana. Así mismo me reuní con personajes políticos conocidos a petición de ellos mismos, debo confesar que con mucha cautela, puesto que sentía otras intenciones contrarias a la sociedad civil. En otras palabras querían regresar al poder, poder que ejercieron deficientemente y que como consecuencia de ello teníamos a una sociedad olvidada, empobrecida, manipulada por gobernantes actuales resentidos con visiones comunistoides, trasnochadas y fracasadas”.

“A los políticos tradicionales siempre les repetía ‘si quieren ayudar a la democracia venezolana tienen que mantenerse detrás de bastidores, ya que ustedes causan rechazo en la sociedad civil’. Hoy, a ocho años del glorioso 11 de abril del 2002 (yo lo he bautizado el día de la sociedad civil venezolana en honor a los fallecidos ese día y al valiente comportamiento del pueblo opositor), los hechos hablan por sí solos: Venezuela es un país con servicios paupérrimos, sociedad dividida y con marginalidad creciente, clase media en disminución, corrupción en los más altos niveles de la historia, supuestos defensores de los derechos humanos ahora esbirros del régimen y perseguidores de opositores, desprestigio a nivel internacional con las naciones más democráticas del mundo y prestigio con los regímenes dictatoriales y comunistas del planeta”.

“Ese día glorioso de la sociedad civil venezolana fui a Chuao, hablé desde la tarima (ya la marcha a Miraflores había comenzado). Inmediatamente salí corriendo a ponerme a la cabeza de la marcha. Presumía que ningún líder opositor estaría al frente,efectivamente estaba sola la sociedad en su marcha, me incorporé a la marcha y un grupo de personas me manifestó que sentían apoyo de que yo como almirante estuviese allí marchando a pie y al frente con ellos. Este grupo de opositores, a quien el régimen le tiene tanto miedo, estaba armado con pitos, pancartas etc., compuesto por todos los sectores de la sociedad, gente humilde, clase media, ancianos, jóvenes, señoras, en fin la simple gente democrática de Venezuela”.

“Una vez que llegamos por la autopista a la altura de la UCV, un grupo de la Policía Metropolitana nos alerta e indica que mejor tomemos la vía de la Plaza Venezuela porque había un grupo de encapuchados chavistas armados, listos para emboscarnos y disparar a la marcha, de allí desviamos la ruta de la marcha por la Plaza Venezuela”.

“Una vez llegada la marea humana a la altura de El Calvario, la Policía Metropolitana nos alerta de que la Guardia Nacional apostada en Miraflores, siguiendo órdenes de dirigentes chavistas, tales como Barreto, Bernal, Diosdado, Iris Varela, Osorio, José Vicente Rangel y muchos otros, (recordemos que está en la Corte Penal Internacional de La Haya un proceso por genocidio para el teniente coronel y 24 de sus ministros), dieron la orden de repeler y disparar a la sociedad opositora”.

“Una vez que cruzamos el puente de El Calvario (la sociedad civil opositora armada con pitos, pancartas y megáfonos), los chavistas y el grupo de la Guardia Nacional comenzaron a lanzar piedras, palos, botellas y granadas lacrimógenas, por lo que nos replegamos a la altura de El Calvario. Allí tomé un megáfono y le indico a la gente que podemos pasar la barrera de las bombas lacrimógenas, ya que tenemos derecho de marchar a Miraflores y exigir la renuncia del nefasto régimen que ha secuestrado la democracia venezolana. Esta escena la utilizan en un video para acusarme de querer tumbar al Gobierno. Yo estaba armado con megáfono y acompañado de la sociedad civil. Esa es la verdad”.

“Luego de los palos y bombas lacrimógenas pude observar que había chavistas disparando con armas de fuego. Desde lo alto de un camión un grupo de personas se baja y me informan que están disparando hacia mi persona por lo que digo a todos que se resguarden que esto es una emboscada, tipo régimen cubano, para amedrentarnos”.

“Debo decir como testigo presente en los hechos que la Policía Metropolitana sacó y empleó sus armas de fuego sólo en rechazo a los chavistas y el grupo de la Guardia Nacional que disparaba a mansalva hacia la marcha opositora, los comisarios y policías metropolitanos que están presos son totalmente inocentes, los criminales están en el Gobierno”.
“Decidí irme a Venevisión y en entrevista con Napoleón Bravo denuncié el crimen y asesinato perpetrado por el régimen ese día 11 de abril del 2002”.

“De la entrevista pase a la clandestinidad por unas horas ya que un contacto amigo dentro de la DIM me informó que por estar al frente de la marcha a Miraflores ese día dieron orden de detenerme. Atento a lo que sucedía y en vista de los pronunciamientos de la Guardia Nacional, Ejercito y Fuerza Aérea, llame a la Comandancia de la Armada y hablé con el oficial Laguna. Lo increpé del por qué los almirantes no se habían pronunciado en contra de Chávez y el genocidio cometido hacia la sociedad civil. Laguna titubeó. Le pregunté quién estaba encargado de la seguridad de la Comandancia y me respondió que él. Inmediatamente le dije que me presentaría a la Comandancia y que informara a los almirantes que hablaría con ellos, (posteriormente el cobarde Laguna durante mi interpelación en la Asamblea para adular a José Vicente dijo que tome la Comandancia con 5 vehículos y 30 paramilitares, la realidad es que no era necesario tomar la comandancia, los valientes almirantes chavistas estaban chorreados, Torcatt, Camejo, Laguna, Quevedo, etc.). Me presenté en la sede de la Armada con mi chofer y escolta, quienes permanecieron en el carro. Reuní a los almirantes, los increpé en nombre de la democracia y los muertos de la sociedad civil. Después de mis palabras optaron por pronunciarse”.

“En la madrugada del 12 de abril sale pública la renuncia del Presidente y me dirijo a la Comandancia del Ejército, nos reunimos un grupo de almirantes y generales (por cierto muchos generales y almirantes chavistas de nuestro lado, tal es el caso del almirante Carrero Cuberos, quien estaba pidiendo cargo con el nuevo Gobierno), y vemos al presidente Chávez pidiendo que lo envíen a Cuba. Comenté en voz alta que eso es de cobardes, solo pensar en salvar su pellejo”.

“El doctor Carmona (a quien no conocía) me pide que lo acompañe como jefe de la Casa Militar. Confieso que es un cargo que no me llamaba la atención, pero en vista de la emergencia para salvar la democracia, tenía que aceptar el compromiso (a algunos generales oportunistas presentes no le cayó bien este nombramiento). Le dije que aceptaría el cargo y que luego de asistir al programa de las 7 de la mañana con Napoleón Bravo, tomaría posesión del mismo”.

“Al principio de la entrevista con Napoleón Bravo informe que lo sucedido el 11 de abril del 2002, fue un genocidio perpetrado vilmente por el régimen y que en ningún momento fue planeado un golpe de Estado, que los acontecimientos se desarrollaron sobre la marcha, comento esto porque el Régimen edita dicha entrevista y hace una componenda de mis palabras dando la falsa impresión de un golpe de Estado orquestado por mí”.

“Arribé a eso de las 8 de la mañana a la Casa Militar acompañado por 9 Comandos Navales, (luego me entero de que la valiente Casa Militar del Gobierno depuesto se asustó mucho y por eso estaban dóciles), me recibe un general (EJ) de apellido Vietry y me entregó el comando de la Casa Militar. Inmediatamente junto al coronel jefe del regimiento comencé a dar instrucciones. Al llegar el doctor Carmona la Casa Militar le rindió honores militares. Me percaté de que en poco tiempo no podía cambiar a la Casa Militar del régimen, así que decidí cambiarla de una vez. Para ello llamé a la infantería de Marina para que enviara un Batallón de Infantes de Marina. Al almirante que le di la orden se asustó, titubeó y me dijo que no tenía medios para transportar a un batallón a Caracas. Le grité: ‘¡Carajo requise autobuses que la democracia venezolana está en peligro!’”. También llamé a un general de la Guardia Nacional quien se me presentó personalmente, le ordené que enviara un batallón de comandos rurales y me informó que lo haría si le garantizaba que el general Martínez fuese nombrado comandante general de la Guardia. Le dije que se le iba a nombrar pero que mandara el batallón a mis órdenes. Le dije que sí, pero en realidad ese nombramiento no lo decidía yo”.

“El 12 y 13 de abril aparecieron personas leales y dispuestas ayudar al doctor Carmona, pero la mayoría eran oportunistas buscando indulgencias con escapulario ajeno. Puedo dar fe de que hasta los diputados chavistas estaban mandando emisarios para mantenerse en sus cargos a cambio de apoyar el nombramiento del nuevo presidente Carmona. El almirante Vicente Quevedo se presentó y pretendía que lo nombraran comandante de la Armada y fue el mismo que me procesó luego de mi pronunciamiento el 18 de febrero de 2002. Este oficial también fue encargado de mi custodia al retorno del régimen. Luego le dieron de baja sin pena ni gloria y pasando a la historia de la Armada al igual que los almirantes chavistas como otro almirante bufón, sin bolas y vergüenza para sus subalternos”.

“La mayoría, en vez de apoyar el gobierno de transición de Carmona estaban ejerciendo presión para obtener cargos sin darse cuenta de que lo que estaban haciendo es que regresara Chávez y terminar con el poco vestigio de democracia que existía, tanta fue la gente a solicitar cargos a Miraflores que comencé a controlar a las personas que querían hablar con el Presidente y recuerdo que me asomaba a las ventanas de uno de los salones y comentaba que demasiada gente pidiendo y poca ayudando”. 
“El 12 de abril estaba vestido con uniforme número 2, blanco manga larga, muy importante para aclarar la propaganda que pretende presentarme como asustado asomándome por una ventana. Fue el 13 de abril del 2002 cuando lamentablemente cae el gobierno de Carmona y ese día portaba el uniforme 2C, blanco manga corta. La propaganda del régimen hizo un montaje con la escena de Miraflores asomándome a la ventana”.

“Hoy en día puedo decir con propiedad que el 11 de abril del 2002 la sociedad civil puso su sangre al defender la democracia Venezolana, generaron la reacción de los pocos militares democráticos que quedaban para generar más presión y que renunciara Chávez, pero lamentablemente el factor político tradicional con sus ansias de poder y codicia lo trajeron de regreso. Recordemos que Chávez es una creación de los gobiernos anteriores al no haber creado un país democrático con clase media predominante (causa-efecto, Chávez es el efecto de las causas), en vez generaron altos niveles de pobreza, y esta gente está siendo manipulada y engañada por el régimen, lo que espera es que la puedan sacar de la pobreza. Qué lección nos dieron el año pasado los hondureños al deponer constitucionalmente al clon de Chávez en Honduras”.

“Han pasado 8 años del glorioso sacrificio de la sociedad civil venezolana, lamentablemente se está destruyendo a Venezuela, a la manera que la destruye Chávez nos quedará mucho que reconstruir, en especial la unión de todos los venezolanos”.
Desde el exilio con gran admiración a la sociedad venezolana
Carlos Molina Tamayo
Contralmirante Armada República de Venezuela